Cerca o lejos de su sitio de origen, los aficionados a la práctica deportiva movilizan la economía de destinos turísticos durante todo el año al mantener en acción la infraestructura disponible

Ciudad de México.- Practicar deporte es un hábito que mueve toda una industria y el sector turístico no es ajeno a esa dinámica, pues de acuerdo con estadísticas recientes del Consejo Mexicano de Turismo Deportivo (COMETUD), quienes realizan alguna actividad física de manera recurrente, en su mayoría a nivel amateur, hacen uso de la infraestructura turística de diversos destinos en el país.

Su constante movilidad en trayectos que van de los 40 a 300 kilómetros de distancia de sus sitios de origen, viajes principalmente en vehículos particulares los fines de semana, motivan que sea necesario de una a dos noches de hospedaje y los servicios que esto conlleva: alimentos, transporte local, compra de artículos deportivos y, en algunos casos, uso de infraestructura deportiva oficial (canchas, albercas, estadios, circuitos atléticos y ciclistas, etcétera).

“En la última década comenzamos a seguir a detalle el comportamiento de un turista que hace del deporte su motivo de viaje, no solo para los Diagnósticos Situacionales que ahora genera el Consejo, sino como parte de distintas investigaciones en el sector turístico y el medio deportivo para saber cómo se movían, qué tipo de actividades son las que más realizan, en qué lugares y datos de ese tipo.

“Hoy tenemos claro que un turista deportivo se mueve de una a tres horas de su zona de origen de manera regular para entrenar, competir o simplemente divertirse con su deporte favorito, entre los que predominan el atletismo en tramos de 5, 10, 20 kilómetros, rutas en bicicleta, la práctica de deportes extremos como motocross, rapel, paracaidismo, el vuelo el parapente, paseos en moto, entre otros.

“En este segmento no podemos olvidar a quienes entrenan formalmente para competir y hacen uso de la infraestructura turística y deportiva de lugares como Manzanillo, Irapuato, Morelia, Mazatlán, Acapulco, Puebla, Cuernavaca, incluso toman en cuenta el clima, altitud, ubicación y otras variables que le benefician en su preparación”, señaló José Luis Sosa Limón, director general del COMETUD.

Este mes, por ejemplo, el Rally León, a tres horas de la Ciudad de México, espera a más de medio millón de personas entre el 10 y 16 de marzo, quienes hacen uso de al menos 22 mil cuartos de hotel, evento que entre la oferta de productos y servicios genera una derrama económica estimada de más de 760 millones de pesos gracias a la actividad en los municipios de Guanajuato, Silao y León.

“El Rally León mueve miles de aficionados nacionales y extranjeros desde hace 17 años y así como los fanáticos del rallismo siguen el serial y tratan de vivirlo lo más cerca posible, cada semana, en algún lugar del país, hay un turista deportivo -solo o acompañado- que viaja con sus tenis y short, su bici, su moto, su equipo de rapel, todo lo necesario para disfrutar su deporte.

“Eso hace que la economía local se mueva y aunque podría parecer una inversión mínima, hay zonas como Villa del Carbón, Tepoztlán, Puebla, Valle de Bravo, Peña de Bernal, solo por mencionar algunas a unas horas de la Ciudad de México, que viven de ello cada fin de semana todo el año”, finalizó Sosa.