Para el COMETUD las actividades deportivas incentivan el interés tanto del deportista como del turista convencional que lo acompaña para conocer –y gastar- en los destinos.

Ciudad de México, 18 de mayo del 2016.

Una de las cualidades del turismo como fuente de desarrollo es su capacidad de integrar los distintos segmentos que lo conforman y ofrecerlos en conjunto, sin embargo, ninguno tiene la capacidad de diversificar y desestacionalizar la oferta como el turismo deportivo.

Como cualquier aficionado al deporte que viaja por placer y salud para practicar su disciplina favorita o como mero espectador que disfruta de todo tipo de eventos deportivos mientras conoce otras latitudes, elturismo deportivoes uno de los segmentos de mayor desarrollo en las últimas dos décadas a nivel mundial.

“Proyecciones de especialistas de distintas partes del mundo auguran que para el 2025 el turismo deportivopodría ocupar los primeros lugares en cuanto a los segmentos turísticos se refiere, solo detrás del de sol y playa -ligado a la recreación y descanso-, el de aventura o ecoturismo y el cultural.

“El deporte catapulta la oferta turística y no solo con magnos eventos como la Fórmula 1, las peleas de box o campeonatos mundiales, sino con cualquier otra actividad, lo mismo con una centena de participantes, que con mil, dos mil o más; la diferencia radica en que con la oferta adecuada los deportistas tienden a interesarse en conocer más e invierten en hospedaje, traslados, alimentación y servicios en general”, indica José Luis Sosa Limón, Director General de Consejo Mexicano de Turismo Deportivo (COMETUD).

Con un crecimiento anual del turismo del 3.8 por ciento al corte del 2015 según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la proyección de crecimiento en el sector en el país el mediano plazo se mantiene al alza.

“En el COMETUDnos hemos avocado a hacer del deporte una herramienta de unión que aún no se trabaja en conjunto con el sector turístico de manera esquematizada, sin embargo, es un factor de atracción natural para los visitantes en los destinos, sean o no populares en el aspecto turístico.

“El deporte es una plataforma para las comunidades, pues hay destinos que en ciertas épocas del año dependen de la llegada de esquiadores, golfistas, atletas, ciclistas, nadadores, alpinistas, entre muchos otros aficionados y profesionales. Si a esto se suma que además de conocer un destino por su atractivo histórico o cultural, existe una oferta deportiva como recorrerlo en moto, en bicicleta o quizá en caballo, por ejemplo, es un plus que con la estrategia correcta el visitante está dispuesto a pagar”, destaca Sosa Limón.